Hace una semana, mi hermano me dijo que dormir era un lujo reservado para aquellos que no tenían hijos pequeños.
Ustedes ya saben la historia, Alexa tenía hipo durante la noche cuando estaba en mi pancita y le gustaba patearme y patearme más o menos de 3 a 5 de la mañana. Además, la noche de su nacimiento tuve que soportar la inducción y no dormí nada, ella inmediatamente tuvo alojamiento compartido y se puso a comer como toda una campeona.
La siguiente noche durmió más o menos con su patrón habitual, le dio hipo y despertó como a las 3 y media, tenía los ojos bastante abiertos y no estaba muy enterada de cómo volverse a dormir. Después, la leche no me bajaba y la pequeña no estaba muy convencida de cuán satisfactorio o no podía llegar a ser el calostro.Esa otra noche tuve que darle 10 ml de formula con una jeringuilla dos o tres veces con tal de que soportara el hambre esperando a la leche.
Desede entonces las cosas han mejorado. Leí un artículo en el que hablaban sobre cómo los bebés no distinguen el día y la noche y que nosotras debemos enseñarles que la noche es más tranquila, es para dormir y comer sin tanto escándalo. Llevo 3 días atendiéndola pero sin hablarle ni estimularla más de lo necesario. Anoche durmió muy bien, sólo hace un poco de ruidito para pedir de comer y vuelve a dormir.
Estamos intentando hacerle un horario pero es tan pequeña que sabemos que necesitamos mucha perseverancia.
Aún así creo que mi bebé duerme como toda una campeona. Lo curioso es que tiene minicuna y cuna y se nos ha hecho más sencillo que duerma con las mamás. Antes nos haciamos cucharita pero ahora hacemos un corazoncito en donde enmedio duerme plácida y segura nuestra bebé.
Yo me siento de maravilla, creo que a Ro le han pegado un poco más los desvelos. Ahorita mamá e hija están acurrucadas. Ojalá que las dos despierten de buenas jajaja.





