lunes, 16 de agosto de 2010

Capítulo III Mamá y mami dos mundos separados, un lugar insólito para conocerse.

Mamá y mami se conocieron en el lugar más inimaginable: En un salón de danza contemporánea.

Mamá tenía 19 y mami tenía 23. Eran unas clases de verano. Lo que para una era un hobbie, para la otra era media vida. Mami se divirtió mucho, se acercó a la danza contemporánea porque era lo natural después de practicar algunos años el jazz y otras disciplinas. Mamá, adoradora del ballet veía en la danza contemporánea un medio para lograr su formación como bailarina. Ella estudiaba la carrera de Danza en la universidad local. A pesar del esmero que puso no fue aceptada para cursar la carrera, así que buscaba lograr ser bailarina profesional por otros medios.

No lo voy a negar, al principio no se cayeron muy bien que digamos: mamá iba a las clases de danza como toda una profesional y mantenía su rígida postura en la barra para lograr destacar en el grupo. Mami, en cambio, se divertía jalándose de la barra y no entendía mucho de pliés y grand-battements.
Tuvo que pasar el curso de verano para que mami se diera cuenta que la danza contemporánea le gustaba y se inscribiera al curso regular.

martes, 10 de agosto de 2010

Capítulo II Aquí estoy yo, Kar, AKA mami

Yo soy la que escribe. Acabo de cumplir 29 años y voy un poco más allá de la media maestría. Me crié con 3 hermanos mayores pero sólo soy cercana con uno, los otros dos me llevan más de 10 años así que la diferencia de edad no ha jugado a nuestro favor.

Mi mamá y mi papá me adoran porque soy la única hija y la menor de los 4 así que siempre he sido de lo más consentida.

A mí mamá le dió por viajar y viajar desde hace unos 10 años así que he visitado más de 25 países, hablo 4 idiomas o como dice mi papá: Tal, tal y tal y un poquito de español. Me gusta mucho la música y frecuentemente me pongo a silbar o tararear alguna canción.

Aprendí a nadar a los 12 años pero me esforcé y nadé por muchos años más, el agua me encanta. El mar me atrae y cada vez que veo un lago o río pienso: Quiero ir a nadar ahí.

Me gusta leer pero entre el trabajo, la casa, el estudio y demás, debo admitir que lo he dejado de hacer en la medida necesaria para que no sólo sea un pasatiempo sino algo de utilidad práctica.

Mi color favorito es el rosa, mi cereal favorito son los Froot Loops y adoro los Mi Pequeño Pony. Jejeje ya me ventaneé

sábado, 7 de agosto de 2010

Capítulo I Les presento a mamá

Mamá tiene casi 25 años, es de lo más risueña y todavía adora comer frituras y caramelos al por mayor.

Ella creció con su mamá y su hermana porque su papá tuvo a bien andar con otra mujer mientras continuaba casado. Lo raro del asunto es que la mamá de Ro se resguardó con la familia del ex- marido, así que mi Ro y su hermana crecieron con la familia paterna y su mamá como única familia.

Ro creció adorando la gimnasia, el ballet y la danza contemporánea. Les dará risa pero por más que lo he intentado mi mujer no baila salsa, merengue,cumbia o reggaeton a menos que no sea entre nosotras dos en la sala de la casa. Por cierto, aún no me ha dejado tirar a la basura sus desgastadas puntas de ballet que tanto trabajo le costó tener y poder usar...

Entre sus recuerdos de infancia siempre llegan los de cuando en el preescolar perteneció a las "Haditas Marinas", de cómo su papá le compraba frituras a escondidas de su mamá (y quién sabe, tal vez por eso le gusten tanto), de cómo sus tíos fueron en muchos sentidos sus papás y mamás.

A Ro le gusta dormir por la mañanas, pero en las noches le gusta platicar y platicar cuando yo ya estoy a punto de caer en la trampa de Juan Pestañas. Le gusta cocinar, freír las cosas y oír cómo crujen, hacerse de comer justo lo que vió en algún comercial televisivo y siempre tiene que comer "algo dulce y algo salado".

Eso sí, no tengo por qué negarlo, es súper consentidora. Me he quedado corta, no puedo escribir todo lo que sé de ella y lo que siento por ella en unos cuantos minutos, pero se podrán dar cuenta de que la amo muchísimo.

jueves, 5 de agosto de 2010

Más y más paciencia

Pues las cosas no han resultado bien, pero hay que ver que tampoco han resultado del todo mal.

No he escrito porque más bien deberíamos escribir un libro... a la ginecóloga se le hizo exagerado porque dice que "ni que llevaramos años en esto" lo que sí sé, es que como dice Linda: Nosotras siempre hemos querido ser mamás. Yo tenía desde el año pasado la idea de quedar embarazada por estas fechas pero las cosas no se han dado. Es más ni siquiera hemos realizado el primer intento.

Yo era la que no les hacía mucho caso a las Barb.ies pero adoraba a los Nen.ucos, las Caba.gge Patch, los bebés pelones y me encantaba traerlos abrazados. Mi Ro siempre ha sido la que cuidaba los bebés de las vecinas (desde que tenía unos 8 años) y las dos nos ponemos a jugar con cuanto chiquitín podemos. Ahora que nos ha picado tan fuerte esto del bicho del bebé estamos delirantes por ya tener a nuestr@ bebé con nosotras. Eso sí, habrá que armarse de paciencia. De eso me acabo de dar cuenta.

Y como el libro no resultaría muy comercial que digamos decidí escribir algunos capítulos por el blog, así que manténganse conectadas.

Saludos y bienvenido Erik. De verdad que qué ternura de bebé, ya nos dirán sus mamis si nació tan grande como se esperaba.

jueves, 8 de julio de 2010

Paciencia II

Continuando con la cita de mediados de junio...

Pasamos al consultorio y el bebé se despertó. La doc me dijo que me iba a hacer luego luego el ultrasonido porque ya le había dicho la recepcionista que me estaba quejando así que ya se podrán imaginar lo bien que se veía todo con mi vejiga de lo más obscura al fondo.

¿Qué les digo? Pesé un kilo y medio más que en la última cita en diciembre y todo se veía bien, estaba a punto de llegarme mi regla y le comentamos a la doc que la psicóloga nos había conseguido un donador de lo más simpático (a decir de la psicóloga porque nosotras no lo conocíamos ni lo queríamos conocer). Me mandó a hacer dos estudios, uno para ver si ya había tenido toxoplasmosis y el otro, la ya temida histerosalpingografía, ya saben, cuando los estudios son tan difíciles de pronunciar probablemente una no se las debería hacer. Por el otro lado, nos mandó una hoja de análisis sin nombre para que se la diéramos a la psicóloga y ella a su vez se encargara de que el donante se hiciera los análisis.

Buena pregunta. ¿Qué estudios debe hacerse un donante conocido si una opta por una inseminación casera? La hojita decía, SIDA, hepatitis, clamidia, exudado uretral y espermocultivo. En nuestro caso no será una inseminación casera sino una IUI así que no estoy segura si por el hecho de ir lavadas, las semillitas necesitan menos estudios.

Ahora sí, diviértanse. Imaginen a un par de chicas de veintitantos llegando al laboratorio con una hoja sin nombre y preguntando por este tipo de estudios. Jajaja sólo hacía falta unir un poco los cabos.

Yo me hice el estudio de la toxo pero no me he animado a la histero, digo, ya fue incómodo lo de la hojita sin nombre como para tener que ir al centro de diagnóstico radiológico diciendo "con cuidado porque no soy virgen pero haga de cuenta que soy virgen" jajaja qué miedo. En realidad me dio más pánico porque me tuvieron que pinchar seis veces para sacarme la muestra de sangre para el estudio de la toxo, un estudio rutinario en alguien que inclusive ha donado sangre y que me ocasionó tener un brazo como de heroinomaniaca por casi 15 días.

Regresando al consultorio a la doctora se le hizo tierno vernos con Charly Tony y nos dijo que "ya estábamos listas" aunque no le pareció que Ro le dijera que a mí se me había ocurrido darle de comer desde pasaditos los cuatro meses. Ya saben, nos dio el rollo de las alergias y demás. A mi Ro le dije que fuera más discreta con mis deslices si quería que la doc nos ayudara con lo del bebé jajaja.

Nos fuimos muy contentas y quedamos en regresar en cuanto tuviéramos los estudios.

martes, 22 de junio de 2010

Paciencia

Bueno, tal vez una no puede ser la loca controladora que espera en estos asuntos del bebé.

El primer día que teníamos cita con la gine granizó (digo, ¿granizo en pleno 8 de junio?) y como la gente aquí en la ciudad es de lo más "a mí qué me importa", han de saber que entre las ramas, las botellas y las bolsas de basura se tapan las coladeras y ese día fue imposible llegar al consultorio. Lo intentamos lo mejor que pudimos, esperamos a que se dejara de granizar, que bajara la lluvia, buscamos un lugar para estacionarse del lado de la acera del consultorio, pero cuando dimos vuelta... ¡Ay! 20 - 30 centímetros de agua frente a la fachada del consultorio. Ni modo, qué se le va a hacer. A pedir otra cita.

La siguiente cita la pedí desde el teléfono de la oficina, anoté la hora y la fecha en mi agenda de la compu y la tenía muuuy presente porque no quería volverla a perder, es más, si hubiera visto nubes grises ese día, seguramente mi Ro y yo nos hubieramos enfundado en botas e impermeables con todo y una balsa inflable para intentar llegar al consultorio. Bueno, ese día mi Ro tuvo a bien aceptar cuidar al bebé de una amiga. Digo, no es cualquier bebé, es el bebé al cual mi amiga le puso mi nombre en masculino, así que por eso se lleva puntos. Vamos, es mi tocayito.

Como sea, tomé un litro de agua en la casa y me armé con otros dos botes llenos del mismo líquido con el fin de que el ultrasonido que me hicieran fuera pélvico y que además se viera todo muy clarito. Fuimos por el bebé, llegamos muy a tiempo al consultorio y la recepcionista nos dice: No, no te tengo apuntada. Tuviste cita el día tal. Hoy no tienes cita.

Claro, había tenido cita el día tal, pero con el diluvio aquel claro que no fui. Como diez minutos más tarde llegó la "dueña legítima de la cita" y cuando se desocupó la doctora, lógicamente pasó a la otra... Le dije que se me hacía inadecuado que si habíamos llegado antes, que si me veía tomando agua y que si no apunto la cita por su culpa no me dejara pasar, pero ella muy quitada de la pena me dijo "Ahorita te quejas con la doctora", "la pasé a ella porque sólo van a tardar 7 minutos" y como yo casi nunca me quedo callada le dije que estaba segura que no iban a ser 7 minutos.

De más está decirles que no fueron 7 minutos, que cuando pasé ya estaba mi vejiga a punto de reventar y que mi tocayito, quien durmió por más de una hora en la sala de espera, ya se había despertado.

Continuará...

jueves, 3 de junio de 2010

Tucita y su peluche


Por cierto, creo que tendrá que recibir un baño antipulgas...